martes, noviembre 09, 2004

Negro cuero

Me adentre en su habitación de luz tenue, ella me esperaba de pie, junto a la cama. Unas largas botas de piel negra terminaban a la altura de sus rodillas, los largos y estrechos tacones la elevaban hasta parecer de mi altura, sus palidos muslos relucian bajo el negro entramado de sus medias de redecilla. En silencio me observaba, su mirada transmitia odio, quizá ayudada por su maquillaje oscuro. Señaló el suelo con su mano enfundada desde el codo por unos estrechos guantes de cuero que afilaban sus dedos y supe que debia arrodillarme sin decir nada. Ante ella, alcé mi cabeza intentando averiguar que pretendia y tras un rapido movimiento de su mano noté el contacto del frio y duro cuero en mi mejilla y luego el intenso calor previo al enrojecimiento. ¡Mira al suelo y junta tus manos en la espalda! me dijo con voz dura pero sensual, casi sin mover sus gruesos labios pintados de rojo intenso.
Mientras mis ojos seguian clavados en sus botas y ella anudaba mis brazos a la espalda, recordé el resto de su ropa, la tira de cuero negro que bordeaba su cintura y atravesaba su entrepierna era suficiente para cubrir su raja y dejar al descubierto sus afeitados labios, y un corpiño que estrechaba su cintura hasta la exageracion, coronado por dos pequeñas copas puntiagudas que ocultaban sus diminutos pechos era todo lo que cubria su blanca piel. ¡Lame mis botas! fue lo que oi tras sentir la presion de la cuerda en mis muñecas.
Lentamente comencé a lamer la punta de su bota de cuero reluciente, cuando de pronto, senti un escozor similar al de mi mejilla, esta vez en mi culo y comprendí que el juego no se limitaba a un bonito disfraz. Alcé mi cara para protestar y descubrí que en su mano izquierda portaba una larga fusta negra que usó nuevamente para cruzar mi cara violentamente. Sentia el escozor en mi mejilla mientras notaba la presion del fino tacón de su bota clavarse en mi muslo. ¡Sigue chupando! me dijo al tiempo que observaba entre sus manos una gran polla de plástico negro.
Mis quejas se ahogaron con nuevos latigazos de su fusta en mis mejillas, pecho y espalda.

lunes, noviembre 08, 2004

Agua fria

Sentia el frio del agua, que nos alcanzaba a la altura del pecho, en todo mi cuerpo salvo la espalda, que calentaba el sol mientras la observaba acercarse a mi. Llevaba un bikini negro, la parte de abajo recta, muy baja, y la parte de arriba pequeña, triangular, anudada al cuello.
Cuando la cogi de la cintura y la estreche contra mi, el agua entre nosotros se desvanecio, dejando nuestras pieles en contacto, notaba sus pechos frios contra el mio, sentia como su piel se erizaba con mis caricias. Bese sus labios suavemente, estaban humedos y frios, era una sensacion diferente. Tambien era diferente notar sus manos deslizarse bajo mi bañador, la sensacion de sus dedos acariciando mi culo, bajando mi bañador hasta los muslos. Sus manos rapidamente se dirigieron a mi polla, estaba dura, con fuerza la agarró con ambas manos, sentia el agua en ella, y seguia sintiandola hasta que se sumergio y se la introdujo en la boca, al sacarla sentia el contraste del calor de su boca con el agua fria, pronto volvio a ponerse depie junto a mi, solte su bikini y recorri sus pechos con mi boca, estaban frios y tersos, con pezones duros, humedos, amenazadores. Descendieron mis manos por su espalda, hasta su culo y mas abajo, hasta dejarla completamente desnuda. Flexionando las rodillas descendi, poco a poco ascendi, penetrandola lentamente, al tiempo que la alzaba con sus piernas alrededor de mi cintura, note calor, mucho calor, y presion, aprete su culo atrayendola más a mi, ella comenzó a moverse, a subir y bajar apoyandose en mis hombros, yo me movia, delante y atras embistiendola, el ritmo aumentaba, mis manos apretaban su culo cada vez más, deslizando uno de mis dedos hasta sentir el calor y la presion de estar dentro suyo. Nuestras caras se juntaron, su pelo mojado humedecio mi cara, sus movimientos eran cada vez más salvajes, la oi gritar al tiempo que cerraba los ojos, sentia su calor en todo mi cuerpo.

jueves, noviembre 04, 2004

La camarera

Jugabamos a billar en un local del centro, todas las mesas llenas de gente, la barra ocupada por los de siempre, y la camarera morena, con su profundo escote y su minuscula minifalda, como todas las noches, centro de las miradas.
Una amiga me recordó que yo nunca miraba a las camareras, que raro eres, me decia. Yo le contestaba que preferia mirarla a ella. Me encanta cuando se ruboriza a la vez que sonrie.
Pero recuerdo a aquella camarera perfectamente, recuerdo sus palabras en mi oido atraves de la barra, recuerdo la suavidad de su cuello, recuerdo el brillo de sus labios, recuerdo su lengua penetrando en mi boca, recuerdo cuando, quitandose el sujetador, sus pechos quedaron desnudos, recuerdo como se endurecian sus pezones al contacto con mis labios, la recuerdo con sus manos en mi pecho, mis manos en su cintura, la recuerdo mirandome a los ojos, desde arriba, y recuerdo como su boca se enteabria cuando su cadera se apretaba contra la mia, y recuerdo como sus ojos miraban hacia arriba cuando nuestras pelvis se distanciaban, recuerdo sus movimientos cada vez más rapidos, recuerdo sentir como cabalgaba bruscamente encima mio y recuerdo sus palabras en mi oido cuando los dos descansabamos, sin movernos, sin deshacer lo hecho.
Y me despierto, y no recuerdo nada, no recuerdo el local, no recuerdo a la camarera, no recuerdo a mi amiga, me despierto y no recuerdo nada.

miércoles, noviembre 03, 2004

El primer beso

Fue el primer beso un beso inesperado, como esa tormenta de verano en una tarde soleada, gotas de lluvia que sientes en la cara, y en tus brazos, brazos que el sol calienta. Solo piensas en una nube cargada de agua, pero cuando te das cuenta, el agua te traspasa, moja la camiseta, y el pelo se empapa, y en vez de correr a refugiarte, extiendes los brazos, extiendes los brazos y miras al cielo, y gritas, gritas fuerte, y te refresca, y te sientes bien, como en el primer beso.

martes, noviembre 02, 2004

Incredulidad

Estabamos en el coche, en una playa oscura.
El sonido de las olas, acompañado de la brisa del mar que nos refrescaba, entraba por nuestras ventanillas bajadas. Yo tumbado, con el torso desnudo y ella sentada, encima mio, acariandome, riendo. Nuestra primera cita.
Entre nuestras risas, un nuevo sonido entro por la ventanilla, eran unos gritos, una chica, un coche a cincuenta metros. Nuestros besos ahogaron sus primeros gritos, nuestras risas los segundos y terceros, sus palabras de incredulidad los cuartos y quintos.
Me preguntó ¿de verdad existen chicas asi?

jueves, octubre 28, 2004

Incomprensible, triste...

La luna dorada, grande, en el horizonte, cubriendo pueblos enteros. Millones de luces muestran la ciudad como en un escaparate, el olor a humedad, el brillo de las calles en una noche de otoño, chicas que salen hoy, seiscientos kilometros a mis espaldas, horas de conferencias, charlas, bromas, sonrisas de jovenes de jueves, un mensaje catorce horas despues borrado precipitadamente, los tonos suenan en mi mano temblorosa, ilusion vestida de nervios incomprensibles, su voz dormida, conversacion fingida, noches ocupadas, al fin, solo cita de domingo, incomprensible, triste...

miércoles, octubre 27, 2004

Nunca me besaron así

Sus labios buscaban en mi boca, su lengua acariciaba mi cuerpo, y sus dientes... sus dientes me mordian.
Sentada sobre mi, rodeaba su cintura con mis brazos por miedo a que se desvaneciera, porque era como una estrella fugaz, en el momento de verla crees que siempre va a permanecer alli, sobre ti, reflejandose en tus ojos, pero pronto te das cuenta que lo unico que puedes hacer es recordarla. Y yo no queria tener que recordarla, asi que disfrutaba del contacto de su suave cuerpo sobre el mio, de sus brillantes ojos sonreirme mientras seguia mordiendo mi boca, mi lengua, mi vida. Pero no la soltaba, queria que aquel momento se alargase hasta el infinito, queria sentirla alli, sonriendome con sus luminosos ojos toda una vida.
Ahora la recuerdo, nunca me besaron asi.

martes, octubre 26, 2004

Boda

Era amiga de mi prima. La primera vez que nos vimos yo iba acompañado, mi novia y ella se hicieron grandes amigas. Estuvimos una semana saliendo con ellos. Luego, volvimos a nuestra ciudad.
La segunda vez, yo acudia a la boda de mi prima solo, al final de la cena se acercó, me recuerdas fue lo primero que oi en sus labios, estuvimos hablando, yo debia madrugar para la vuelta, asi que no iba a salir con ellos.
Ya en el hotel, mientras me daba una ducha antes de acostarme, llamaron a la puerta.
Llevaba un largo vestido azul poco escotado, mientras mis labios se perdian en los suyos el vestido se deslizo, y con él, mi toalla tambien llego al suelo. Deslice los tirantes del sujetador azul por sus hombros, dejando sus enormes pechos, de aureolas grandes y pezones lisos, desnudos entre mis manos, mientras mi boca mordisqueaba su sudoroso cuello.
Sobre ella en la cama, mis manos apretando sus muñecas, mis ojos en los suyos, senti como suspiraba al sentirse penetrada, senti su sudor en el pecho, mientras el mio palpitaba.
Me gusto oirla gritar. Me gusto permanecer tumbado a su lado. Ella fumaba en la cama, mirando al techo, sonriendo.
Yo, recordaba la primera vez que nos vimos.

lunes, octubre 25, 2004

Gracias

Nunca ha tenido tanto sentido el nombre de este blog como hoy, nunca ha sido tan confesiones como hoy, mientras en mi vida seguia sonriendo como todos los dias, aqui no he sabido ocultarme.
Supongo que no todas las cosas pasan, a veces, eres tu el que has de aprender a pasar para no hundirte.
Os doy las gracias de corazón a todos los que habeis escrito por haberme hecho sentir un poco menos solo.
Y a todos los que habeis leido por estar ahi.

Ultimo dia

Dia oscuro, dia de noche, dia acabado, dia triste, dia inseguro, dia agotado, dia sin sol, dia de lagrimas, dia sin despertar, hoy no es dia de escribir.

viernes, octubre 22, 2004

Parada de autobus

Paré el coche en el semaforo. A mi derecha, una parada de autobus, sentada, esperandolo, una chica bajita, muy morena de piel, gruesos labios, enormes pechos, y una sonrisa descarada que me llevo a sonreirle tambien. No dejamos de mirarnos, arranque el coche y no pude evitar dar una vuelta a la manzana, me detuve en el mismo semaforo, bajé la ventanilla, y me ofrecí a llevarla.
Me invito a su casa, tomamos una cerveza, conocí a sus dos hermanas, me apunté su numero de telefono. Bese sus labios al despedirme.Dias mas tarde, en los asientos traseros de mi coche, era silenciosa, solo se oian leves suspiros mientras apretaba sus muslos alrededor mio, y sus manos se marcaban en mi culo. Me miro a los ojos en el ultimo momento y por fin una exclamacion salio de su boca. Su lengua lamio mis labios y cerro los ojos, tumbada, conmigo arriba, entre sus piernas.
Me gustaron sus descomunales pechos.

jueves, octubre 21, 2004

Inolvidable aquella primera vez...

Volviendo a los antiguos listados, hoy uno de las inolvidables "primera vez...
...que te dicen un piropo"
...que tus labios besan otros labios"
...que te miran buscandote dentro"
...que sientes que te aman"
...que la oyes gritar en la cama"
...que compartes un sueño"
...que ves su cuerpo desnudo"
...que duermes a su lado"
...que la oyes respirar con tu cabeza apoyada en su pecho desnudo"
...que verla hincha tus pulmones, alza tu cabeza y te alegra el dia"
...que te acarican la mejilla"
...que os abrazais con los cuerpos desnudos"
...que sientes la necesidad de decirle que estas enamorado de ella"
...que sabes que lo daria todo por ti"
...que oyes como habla de ti a las amigas"
...que llora por tu culpa"
...que llora gracias a ti"
...que deseas que estuviera contigo siempre"
...que te despiertas pensando en ella, justo como al acostarte"

miércoles, octubre 20, 2004

Dulce mañana

Amanece en la calle, despierto al lado de ella, puedo besarle, acariciarle, sentir el calor de su cuerpo cerca del mio y subir encima suyo, hacerle el amor entre sueños, beber de sus labios el deseo destilado de toda una noche juntos y seguir durmiendo, notando nuestros cuerpos unidos, y vuelvo a despertar, por sus besos en mi pecho, y sube encima mio y me cabalga intentando evitar los gemidos que pueden oirse en la otra habitacion, sus uñas arañan mi pecho, sus labios ahogan mis gritos y acabamos abrazados sintiendonos juntos. Durmiendo unidos, mi mano acaricia sus muslos, se despierta por mis caricias en su entrepierna y rozandonos, sentimos el deseo, y besandonos, juntamos nuestros cuerpos hasta el limite, para acabar dormidos, boca abajo, uno en cada esquina de la cama, hasta que noto sus caricias en mi espalda, sus mordiscos en mi cuello, y sus besos que me roban mis ultimos sueños, sus caricias, mis caricias, nuestras miradas, nos llevan hasta la ducha, y alli, contra la pared, sin aplacar nuestros gemidos, con el agua tibia recorriendo nuestros cuerpos, termina una mañana de domingo.

martes, octubre 19, 2004

Compañera

La conocí en el avion, era una de las compañeras de clase de mi pareja y era de nuestro grupo de turistas. Me parecio simpatica, agradable, ansiosa por causar buena impresion. A mi novia le parecio una guarra, le parecio que pretendia algo conmigo. Intentó evitarla durante todas las vacaciones, me dijo que no queria que hablara con ella, intente hacerle entrar en razón, no pude, fue realmente desagradable con la chica, no cruzamos ninguna palabra con ella en los quince dias.
Un mes despues de aquel viaje, sentada encima mio, mordiendo su labio inferior, subiendo y bajando, apoyando sus manos en mis hombros, haciendo fuerza, apretando su pelvis desnuda contra la mia para sentirme más adentro, balanceandose sus pechos desnudos, gimiendo al tiempo que me miraba, en sus ojos vi rabia, en sus ojos vi odio, en sus ojos senti su dulce venganza.

lunes, octubre 18, 2004

Discotecas

Una discoteca, las cinco de la mañana, aburrido, recostado sobre la barra, agotando mi martini, de pronto, una mano en mi mejilla, acerca sus labios a mi oido mientras siento su mano desnudarme por completo, solo tocando mi mejilla. Me pide un cigarro, mis labios cerca de su oido le dicen que no fumo, aleja su cara lo suficiente para que nuestros ojos se miren de frente, es una preciosa chica morena de piel blanca y ojos azules, me sonrie y vuelve a acercar sus labios a mi oido, esta vez nuestras mejillas se tocan, esta vez sus labios me dicen hueles muy bien...

viernes, octubre 15, 2004

Tu y yo (vol.7 y ultimo)

[Comenzar a leer vol.1, vol. 2 , vol.3, vol.4, vol.5 y vol.6]
A cada nueva embestida de tu polla en mí, cada vez más fuerte, cada vez más profunda, yo seguía apretando mi vagina, quería atraparte para siempre y los escalofríos que se iban derritiendo por mi espalda me presagiaban que como siguieras aumentando el ritmo me iba a deshacer por completo, y yo quería más, quería seguir disfrutando de esta dulce muerte.

Me abrace más fuerte a ti, acariciaba tu espalda arañando tu piel para aprenderme cada una de tus vértebras al tiempo que masajeaba tus nalgas para obligarte a meterte mas dentro de mí. Quería alargar el momento y por eso separe mi pierna derecha de tu culo y la pasé por encima de tu hombro derecho, luego, sin dejar que te salieras de mi, manteniendo atrapado tu sexo con los labios del mío, hice lo mismo con la izquierda. El cambio de postura te obligo a incorporarte un poco, y mientras apoyabas una mano a un lado de mi cuerpo, con la otra sostenías mis piernas en alto, sobre tu hombro haciendo la penetración aún más profunda.
La variación de ritmo calmo nuestras ansias solo por un momento, ahora sentía tu glande acariciando hasta el fondo de mi vagina y tus testículos golpeando mis nalgas con cada nueva embestida.


Ahora que tenia tus piernas en mi hombro podía ver la penetración, podía ver como mi polla se hundía dentro tuyo hasta aplastar mis testículos en tu culo y así, estando en el fondo de tus entrañas, apunto de correrme, estire con fuerza de tu blusa, rompiéndola y dejando al aire tus hermosas tetas, notaba como tu vagina se apretaba atrapando mi polla, notaba todo tu cuerpo por dentro, notaba cada centímetro de ti y no quería irme de allí, quería quedarme dentro tuyo toda la vida, quería estar así, follándote siempre. Tus gemidos se calmaron al detenerme dentro tuyo, mi polla también se apaciguo justo antes de que empezara a eyacular en tus profundidades. Quería hacerlo, quería llenar tu coño de mi leche, pero quería disfrutarlo al máximo, así que tras segundos de descanso comencé a embestir tu culo nuevamente, y a cada nueva acometida tus gritos eran más desbocados, cada vez que golpeaba el fondo de tus entrañas con mi capullo, tus gemidos se hundían en mis gritos de placer, y eso me descontrolaba más, acelerando mis penetraciones cada vez más sentía como el semen recorría mi polla buscando la salida, y mis ojos no podían dejar de mirar tu cara, ver tus ojos de placer, tus labios lascivos, tu boca hambrienta, tu lengua sensual. Y te embestía el culo golpeándolo con mi pelvis. Y notaba mi polla penetrándote por completo, golpeando tus entrañas.

La presión de tu polla llegando al fondo en cada penetración, y la tensión latente en tu cuerpo desencadenó en mi un fuerte orgasmo que me recorrió todo el cuerpo y fue ascendiendo hasta morir en mis sienes. Tu orgasmo se unió al mío, tu semen resbalaba por mi interior como lamiendo las entrañas y yo me apretaba más a ti, clavándote las uñas en la espalda.
Comenzamos a bajar el ritmo hasta detenernos, nuestra respiración seguía agitada, nuestros cuerpos sudaban y el pulso se percibía en nuestros cuellos, con las venas a punto de estallar…

Volvía la calma, te abrazaste a mi, bajaste mis piernas y poco a poco fuiste abandonándome, saliendo de mi mientras me regalabas un fuerte beso, sabías a salado, el sudor, mis flujos, el calor… todo estaba ahora en nuestras bocas… y ambos seguíamos mirándonos…
FIN
(mil gracias a la coautora)

Hombres

Ayer tuve una cena de trabajo, clientes de otra ciudad, dos hombres que rondaban la cuarentena, mi jefe que se aproxima a los sesenta y yo. Los tenia sentados a mi alrededor, es curioso lo que pasa en estas cenas de trabajo, pronto el tema de conversación fueron las mujeres, animados por las minifaldas de las camareras comienzan a divagar sobre sus deseos sexuales. Los tres, casados, en esos momentos me recuerdan a las conversaciones del grupo de amigos a los dieciseis años en la discoteca. Alli, detenido, con sus palabras sonando como un eco no destinado a mis oidos, comienzo a pensar...
¿como será su vida?
¿tendrán algún lio?
¿son solo palabras?
¿conocen sus mujeres esta version de sus maridos?

jueves, octubre 14, 2004

Tu y yo (vol.6)

[Comenzar a leer vol.1, vol. 2 , vol.3, vol.4 y vol.5]
Sabías a mi, tu boca me transmitía el sabor de mi sexo, la humedad de mi coño, húmedo y caliente por ti, por la cercanía de tu piel y la habilidad de tu lengua, esa lengua que ahora luchaba con la mía, mientras tu polla se adentraba por primera vez en mi, presentándose erguida y brillante, y fue acogida por mis entrañas que tantas veces habían fantaseado por tenerla cerca.
La dureza de tu verga con la puntita rojiza y brillante resbalando hacia dentro, iba siendo arropada por los pliegues de mi coño, mientras intentaba contraer mi vagina como queriendo saborear cada milímetro de tu piel, como una niña absorbiendo, succionando, la nueva golosina del mercado.

Sentía tu sexo luchando por ascender y ascender mientras yo lo apretaba para que entrara y no saliera, con el mayor roce, la mayor fricción, y así te amarre con mis piernas en tu cintura para que ya no te escaparas. Te quería dentro, y cuando por fin ganaste la lucha y lo conseguiste, te miré a los ojos, por primera vez, los ojos que había imaginado en cada palabra tuya, en cada uno de tus comentarios y que ahora tenía frente a mi.


Rodeado por tus piernas, apretándome contra ti, sintiendo todo tu cuerpo en el mío, sintiendo cada centímetro de tu piel unirse con la mía, así es como te follaba, lentamente, con movimientos pausados de mi cintura, entrando y saliendo de tu coño que devoraba mi polla insaciable, apretando mi culo contra ti cuando sentía que había llegado al tope, que entre nuestras pelvis no quedaba ni un centímetro libre. Y mientras eso pasaba allí, tus ojos me habían hipnotizado, no podía dejar de mirarlos mientras nuestros labios jugaban entre ellos, mientras sentía tu labio inferior en mi boca, mientras recorría con mi lengua la comisura de tus labios, mientras tu lengua penetraba hasta mi garganta, llevándose contigo los últimos restos de tu coño, un coño que ahora estaba ardiendo, junto con mi polla, los dos palpitando, juntos. Al igual que notaba palpitar tus pechos bajo el mío, mientras mis embestidas se aceleraban y tus gemidos aumentaba.

Sensaciones

¿A veces no teneis la sensación de que todo pasa por vuestra vida?
Pienso si realmente me detengo a vivir, o me estoy dejando llevar.
Pienso si realmente hago lo que quiero, o hago lo que se espera de mi.
Pienso si realmente soy yo, o soy como me ven.

miércoles, octubre 13, 2004

Tu y yo (vol.5)

[Comenzar a leer vol.1, vol. 2 , vol.3 y vol.4]
Mi respiración se aceleraba cada vez más mientras yo luchaba por acercar mis caderas a tu boca para apretarme contra ti y sentir como violabas mi sexo con tu boca, necesitaba sentirte más para acabar con este dulce martirio al que me tenias sometida, acabar para volver a empezar, para seguir y volver a terminar para poder iniciar de nuevo el camino y yo solo pensaba en tu polla, en tu erguida verga que tenia que abrirse paso entre mis piernas para saciar mi hambre, y tu, te tomabas todo el tiempo del mundo. Pausadamente te entretenías en cada trocito de piel, siempre sin prisas.

Tus jadeos provocaban que me excitará más y más, y fue cuando tus dos manos me cogieron la cabeza por detrás y me apretaron contra tu coño cuando no pude más, allí dentro lo único que respiraba era el olor a tus flujos, un olor que producía en mi mas ganas de beber todo lo que encontrase allí, mi lengua se perdía dentro de tu raja, lamiéndola por dentro, moviéndose en círculos. Entonces decidí levantarme, cogí con ambas manos mi polla, hinchada, con el capullo gordo y rojo cubierto por los primeros flujos, todas las venas se marcaban en ella, palpitaba en mis manos, estaba enorme, transmitía a todo mi cuerpo calor, acercándome a ti mi polla fue introduciéndose en tu chorreante raja que lo esperaba con los labios bien separados, entro con mucha facilidad, primero el glande, luego poco a poco toda, mientras nuestras caras se acercaban. Cuando nuestras pelvis se juntaron, cuando estaba totalmente dentro, el suspiro que salio de tus labios fue a parar directamente a los míos que estaban a punto de besarte. Cuando nuestros labios se juntaron, entonces te sentí mía, tus labios comiendo de los míos, compartiendo sus flujos, mi polla llenándote, dentro de tu cuerpo, por primera vez eras mía.

martes, octubre 12, 2004

Conociendola

Al principio una cara desconocida, una charla agradable, unos ojos bonitos.
Poco a poco, las sonrisas, las miradas, los roces, el misterio y al cabo de unas horas, cuando ya no estoy con ella, solo sé que al cerrar los ojos sigo viendola, que en mi cabeza, siguen sus sonrisas, sus bonitos ojos y sigo pensando en ella, sigo recordando una y otra vez todo lo que hemos hablado, todo lo que ha pasado, y deseo volver a verla, deseo abrazarla, deseo que toda mi vida sea un misterio con ella.


viernes, octubre 08, 2004

Tu y yo (vol.4)

[Comenzar a leer vol.1, vol. 2 y vol.3]
Ahora ya no te penetrabas con los dedos, estabas inmóvil, ante mi, ojos cerrados, como soñando, con tu cara de ángel, tus pechos cubiertos por la blusa, desnuda desde la cintura hacia abajo, tu sonrosada raja llamaba mi atención, gruesos labios, humedad, olor a sexo, descendí mi cabeza sobre tu entre pierna, suavemente, sin tocar ninguna parte de tu cuerpo, solo mi lengua tendría contacto con tu piel, y lo hizo despacio, con la puntita, a un lado del coño, empezando por abajo, subí en vertical, paralelo a la raja, muy cerca del labio derecho, lentamente lo repetí en el lado izquierdo, y nuevamente volví a hacerlo, cada vez aproximándome más a tus labios, finalmente lo hice sobre uno de ellos, notaba como tu pecho acelerado palpitaba, notaba los músculos de tus ingles en tensión, notaba como tu coño se mojaba, notaba suaves, grandes, apetecibles, tus labios. Finalmente el movimiento de mi lengua fue en el centro, justo en su raja, lamiendo así tus dos labios, hacia arriba, llegando a tu duro clítoris, que mi lengua lamió intensamente, ahora la oía, oía tus gemidos, oía tu respiración, y también te olía, olía el sexo de tu coño mezclado con el perfume de tu cuello, y te sentía, te sentía retorcer de placer, sentía la necesidad que tenias de ser penetrada.

Mmmm... la delicadeza de las caricias de tu lengua en los recovecos de mi coño me estaban haciendo perder la noción del tiempo, no podría asegurar cuanto tiempo tu boca pacientemente iba lamiendo mis labios y tu lengua me regalaba lametazos sutiles al principio, precisos después, hasta ir abriéndose paso por la rendija de mi sexo para ascender hasta la puntita de mi clítoris que llegado ese momento se encontraba a punto de estallar.

Anoche

Ayer me fui pronto a dormir, me quedé tapado solo por mis boxers negros, me tumbé boca arriba, cerré los ojos y me dormí, necesitaba descansar siete horas seguidas, y parecía que despues de varios dias lo iba a conseguir.
Pero despues de una hora durmiendo, oi un ruido, no queria abrir los ojos, no queria que nada alterara mi descanso, seguia boca arriba tumbado encima de la cama, intentando no despertar, el ruido poco a poco se silencio, pero entonces noté algo en mi ombligo, una caricia, suave, con la yema de los dedos, haciendo circulos en mi ombligo, pero era tan suave que podia seguir durmiendo sintiendo esa caricia en mi cuerpo. Pronto subio cruzando todo mi cuerpo para acariciar mi pecho, ahora eran las dos manos las que suavemente me tocaban, penetrando todavia más en las tinieblas de mi descanso. Mis ojos continuaban cerrados y mi mente seguia en estado de letargo, pero mi olfato me decia que eras tu, que estabas en mi cama, encima mio, con las piernas abiertas, y acariciabas mis pechos haciendo que mis pezones endurecieran, y que mi polla empezara a tensar mis boxers. Debiste notarlo, porque en ese momento tus manos, descendiendo por mi cuerpo, sin dejar de acariarlo, me deslizaron los calzoncillos hasta quitarlos de alli, el letargo no impedia que mi polla poco a poco fuera endureciendose, pero no esperaste a verla pletorica, noté como ayudada por tu mano te la introducias en tu coño, que la esperaba humedo por la situación, penetrandote por mi cuerpo somnoliento. Noté como cabalgabas encima mio, como te la metias y sacabas, noté como mi polla crecio y se hincho dentro tuyo, oi tus gemidos, noté tus uñas en mi pecho, y en medio de mi sueño, con los ojos cerrados, tambien yo gemi, aceleraste tus idas y venidas, cabalgaste más rapido sobre mi cuerpo dormido. Y despues de que gritaras aprentando con fuerza mi vientre con una mano hacia abajo, con todos tus musculos tensos por la llegada del orgasmo, noté como descendiste sobre mi pecho, senti tus pechos prietos contra mi, y senti tus labios en los mios, yo seguia durmiendo, tu te dormiste asi.
Esta mañana abri los ojos, estaba boca arriba, solo, y mis boxers estaban en la otra punta de la habitación.

jueves, octubre 07, 2004

Tu y yo (vol.3)

[Comenzar a leer vol.1, y vol.2 ]
Te veía disfrutar, sin mirarme, penetrándote con tus dedos, éramos como dos perros en celo, separados, no podíamos reprimir nuestra ansia de follarnos y la desahogábamos con nuestras manos.

Dirigí la mano con la que estaba masturbándome, mojada, hacia ti, cuando acaricie tu suave cara un escalofrió recorrió mi cuerpo, tu, cerrando los ojos comenzaste a suspirar, descendí por tu cuello, suave, caliente, baje por tus pechos tapados por una bonita blusa negra, llegue a tus caderas y ayudado con las dos manos deslice los pantalones a lo largo de tus piernas, tu precioso coño húmedo se mostraba ante mis ojos.

Las fuerzas me flaqueaban, tu mano mojada paseándose por mi mejilla me devolvió a la realidad, una realidad que a diferencia de otras ocasiones me gustaba más que mis sueños, dejando patente que eras real, que a pesar de mi negativa a abrir los ojos por temor a que desaparecieras estabas ahí, y yo me ofrecí a ti para que usaras mi cuerpo en sintonía con el tuyo, como dos instrumentos ávidos de ser afinados y tocar al unísono el mejor de los adagios.

Mi boca se secaba con mi respiración, fruto de los suspiros que tu mano en mi cuello, descendiendo para acariciar mis pechos, me causaban. Cruel paradoja, la sequedad de mi boca contrastaba con la humedad de mi coño, que ante la presión de tus manos agarrando mis caderas, iba abriendo mis labios y endureciendo mi clítoris como dos pétalos y un estambre ante el calor del sol.

Dia duro

Llegué tarde, la conferencia se habia alargado todo el dia, y estaba cansado, con ganas de quitarme el traje y la corbata y con la garganta dolorida de hablar sin parar.
Ella salio a recibirme a la puerta, estaba como siempre, preciosa, con el pijama que utilizaba todas las noches, con su largo pelo sobre los hombros, con la sonrisa que me habia enamorado en sus labios. Me dio un suave beso, al tiempo que su mano acariciaba mi cara y me preguntaba como habia ido el dia.
Yo no respondi, me quede mirandola, paralizado, contemplando su cuerpo, ella sonrió. Sabia que lo leia en mis ojos, que aquella mirada hacia que su sexo comenzara a humedecerse.
Seguia riendose, desabroché mi pantalon y lo deje caer al suelo, sin dejar de mirarla, señale a mis pies, y ella mordiendo su labio inferior se acercó arrodillandose ante mi. Saque mi polla que ya habia comenzado a hincharse y se la meti en la boca, sus manos agarraron mi culo y yo se las retire, volvieron a dirigirse ahora a mi polla. No estaba dispuesto a eso, me quite la corbata y anude sus muñecas por detras de su espalda. Voy a follarte la boca, y para eso no necesitas manos, fueron mis ultimas palabras antes de comenzar a bombear mi polla entre sus labios. No dejaba de mirarla, ella a mi tampoco. Veia como se deslizaban babas por la comisura de sus labios mientras metia y sacaba mi polla de su boca, con los dedos las recogia y las llevaba hasta mi boca.
Cuando comenzó a resbalar semen por su cara me arrodille ante ella y fundidos en un abrazo lamí su boca al tiempo que desataba sus manos.

Lasciva

Era rubia, grandes y expresivos ojos azules, labios voluptuosos, igual que todo su cuerpo, muchas curvas, grandes pechos, sensuales movimientos, lasciva en sus gestos, excesiva en todas sus poses. Las miradas se cruzaban infinidad de veces, solo miradas, ojos que no necesitaban del rostro para decir lo que pensaban, y pensamientos que coincidian en sus deseos. El primer paso lo dio ella, y lo repitio, al menos tres veces mas, el segundo paso no lo di yo.
Lo lamente cuando años despues la encontré en el parque, lasciva, como entonces.
Me faltaban años.

miércoles, octubre 06, 2004

Tu y yo (vol. 2)


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Sabía que me mirabas, que tu polla crecía y crecía dentro del pantalón, la imaginaba cada vez más gorda luchando por abrirse paso y rozar mi piel, pero quería que fueras tu quien me la ofrecieras, yo te invitaba a acercarte con el sonido que mi dedo índice producía al empaparse de mis fluidos, debía contenerme, si seguía así iba a estallar en un orgasmo contigo de voyeur, pero quería hacerte partícipe, quería que fueras el actor principal, sin embargo con cada penetración de mi dedo, la palma de mi mano rozaba el clítoris y entonces ya sabía que estaba perdida. Mi botoncito, duro y caliente, palpitaba y ya no podía controlarme más.

El olor a masturbación, el olor de tus flujos, bañaba todo mi cuerpo, me desabroché el pantalón, saque mi polla, estaba inmensa, con el capullo hinchado y rojo. Mientras miraba tu cara sonrosada de la excitación, tu lengua relamer tus labios, mientras contemplaba como te masturbabas, yo, comencé a masturbarme a tu lado.

El calor que desprendía tu piel llegaba a mí, tu mano, subiendo y bajando por el tronco de tu polla me llamaba a gritos, y sin embargo quería que fueras tú quien diera el primer paso... eres deliciosamente perverso, sabias que me moría por tocarte, por recorrer con la punta de mi lengua las gotitas que salían de tu glande, inevitable muestra de que tu verga se estaba preparando para atravesar mi carne, húmeda y palpitante para ti.
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Cruel

Lo vé entrar, le sonrie, cuando él se acerca, le da un beso en la mejilla, le dice hola cariño, pero sigue hablando con aquel chico, alto, fuerte, moreno y de ojos azules. Él esta unos segundos depie, tras ella, hasta sentirse lo suficientemente humillado como para marchar de alli, se va a la barra, pide un whisky, solo, no le gusta, pero si en alguna situación debe tomarse un whisky solo es esta. Mientras quema sus labios al contacto con la bebida sigue mirandola, ella rie, le coge el brazo, el chico se acerca, la coge de la cintura, siguen las bromas, la hace girar, mira su culo, era lo unico que le quedaba por mirar. Mientras él, apura su primer Whisky, sigue pendiente de su novia y ese desconocido. Pide otro whisky, ahora se acerca una amiga de su novia a ella, bueno, parece que por fin los separaran, pero no, la amiga se aleja, el desconocido la tiene cogida por la cintura, sus manos bajan hasta su culo, da un trago al whisky y se dirige hacia ellos, al tiempo que él completa la distancia que le separa de ellos, los labios de ellos consumen la distancia que los separa entre si. Se funden en un beso, mientras, las manos del desconocido aplastan el culo de su novia. Se le paraliza todo el cuerpo, mirandolos fijamente, mientras su novia se arrodilla ante el desconocido, desabrocha su pantalon, y saca de alli su enorme polla hinchada, entonces se gira, sus ojos se fijan en los de él, mirandolo, se relame e introduce aquella enorme polla en su boca, sin dejar de mirarlo.

La canción

Él está conduciendo, sus ojos se humedecen, como cada vez que oye esa canción, aquella canción que le alegraba hace algun tiempo. Acelerá el coche, intentando olvidar, pero sus dedos no pulsan el botón para cambiar de emisora. Intentar olvidar no sirve de nada, el nudo en la garganta y la canción, miles de recuerdos y la canción, su imagen y la canción, risas, miradas, besos, caricias y la canción.Una vida pasada y la canción.
Ella tirada en la cama, semidesnuda, dejandose besar, gimiendo al mismo ritmo en que es penetrada, oye la canción.

martes, octubre 05, 2004

Tu y yo (vol. 1)

No podía reprimir mi curiosidad, en silencio, me acerque y mire por la rendija de la puerta entreabierta. Ahí estabas tumbada en la cama, con el pantalón vaquero desabrochado, y una mano que se perdía allí dentro.

Sabía que llegarías de un momento a otro, y mi cuerpo deseaba con todas sus fuerzas que aprendieras de memoria cada rincón de mi piel. Mi mente decía que debía contenerme, que era mejor esperar que llegaras, pero mis dedos se acercaban peligrosamente a la apertura del pantalón. Entonces te olí, no podía verte, pero mi olfato no me engañaba, estabas ahí viendo como mis manos marcaban el camino que deseaba que las tuyas recorrieran, ya faltaba poco para sentir tu piel en la mía.

Tu mano se movía cada vez más rápido dentro del pantalón, tus jadeos y movimientos se aceleraban, era como si yo no estuviese allí, cruce la puerta, seguías jadeando, con los ojos semicerrados y mordiéndote los labios. Te penetrabas con el dedo índice, estaba tan cerca tuyo como para verlo, pero seguías ignorándome.
[Seguir leyendo vol. 2]

Sobre la cama

Sobre la cama, tumbada, leyendo.
LLevas un pantalon corto, una camiseta clara, estas lejos, muy lejos, la edad media quizá, buscando una sábana quizá. Tus ojos brillan alumbrando cada una de las palabras por las que pasan, saboreandolas, sintiendolas tuyas. Me fijo en tus labios, en los rasgos de tu cara, mis manos desearian acariciarla, suavemente, casi sin que lo notases, para no traerte bruscamente desde tan lejos. Ahora tus pechos palpitan bajo la camiseta, quizá estes cerca de la sábana, me hipnotiza el rítmico movimiento de tus pechos. Tambien me gustaria acariciarlos, con cuidado, con la yema de los dedos, para que no pierdas la pista de la sábana. Mientras tus labios se humedecen, pasas una mano por tu suave pelo, y adelantas una página más del libro. Sigues sobre la cama, tumbada.

Visita

Hace tiempo escribí sobre ella, no sabia si ir a verla, el sabado lo hice, fui al local.
Cuando llegue un hombre tomaba una copa en la barra, tras la barra estaba ella, con la cabeza baja, al levantarla nuestros ojos se encontraron, recordaré por mucho tiempo aquella mirada de sorpresa. Despues una sonrisa y salio de la barra, me dio aquellos dos besos tanto tiempo esperados, aquellos besos tan deseados. Estaba deliciosa, un pantalon negro ajustado, una camisa rosa, con dos botones desabrochados, se apreciaban sus pezones marcados en la camisa, no llevaba sujetador.
Se sentó conmigo, charlamos, reimos, nos miramos, nos tocamos, senti su piel sobre la mia, la senti en mi boca. Sus labios en los mios, sus manos en mi pecho, su lengua lamiendome, toda ella en mi boca, oia sus gemidos, solos, en el local ya vacio, me lo dio todo.

lunes, octubre 04, 2004

Viejos amigos

Cenando con ella, los dos solos en un restaurante, la vi entrar.
Media melena rubia, grandes ojos marrones, labios carnosos, piel morena. Estaba tal como la recordaba, nada parecia haber cambiado en ella. Se sentó, dos mesas nos separaban. No me habia visto, dulce sensación, mirarla sin que lo supiera. Mi pareja reconoció a la amiga, una chica morena y bajita. ¿Ha esa chica la conoces, no? Si, aquella anecdota ¿Recuerdas que te lo conté? Si. Pero nada sabia de ella, no le cuento a mi pareja con quien me he acostado.
Durante la cena, entre palabra y palabra, imposible controlarme, mis ojos iban a ella, comia despacio, llevando pequeños bocados a sus labios, recuerdo la primera vez que la vi comer, el dia que la conocí, me gustó, pero no la vi mirarme una sola vez. En toda la cena no se cruzarón nuestra miradas, pensé que no le interesaba.
Mi pareja seguía hablando, yo sonreia, le contestaba, pero mis ojos estaban en ella, ahora reia, como siempre lo habia hecho, abriendo la boca, mostrando todos sus dientes blancos, nada en ella habia cambiado. Sus risas en aquel pub, su mano en mi brazo, sus ojos en los mios, su perfume. ¿Como olerá hoy? ¿a aquel perfume? ¿o quizá a aquel olor en el coche, cuando sus besos se entremezclaban con jadeos?
El café, la cena se acaba, mi pareja me besa, para ella ha sido una cena más. Pero mis ojos la siguen mirando, ahora fuma, lentamente, como aquella noche, en su cama, despues de descubrir su mirada en el momento del orgasmo, fuma, rie, acaricia mi pecho, mientras, yo sé que ha sido especial.
Ahora, salimos, pasamos rozando su mesa, no miro atras, no lo hice despues de aquella noche, tampoco ahora.
Mientras, yo sé que fue algo especial.

viernes, octubre 01, 2004

Anoche

Tras la conversacion de messenger me fui al baño, cerre la puerta con pestillo, me quite los pantalones, la camiseta, los calzoncillos, me quede desnudo ante el espejo, me mire, todo mi cuerpo estaba excitado.
Entre en la ducha y la encendi, el agua comenzó a caer fria sobre mi cabeza, bañaba mi pelo y escurria por mi cara, bajando por el cuello, descendiendo por el pecho, al llegar a mis pezones se endurecieron, me gustaba notar ese principio de agua fria sobre mi piel, sobre mis pezones.
Poco a poco el agua fue calentandose, comencé a acariciar mis pezones con los pulgares, suavemente, estaba tan caliente que el agua que me cubria seguia pareciendome fria. Mientras jugaba con los pezones entre mis dedos y el agua cubria todo mi cuerpo escurriendo desde mi pelo, mire como mi polla iba hinchandose lentamente. Entonces llegaste tu, abriste sin preguntar y sin decir nada entraste en la ducha, te arrodillaste y comenzaste a lamerme, por las ingles primero. Mi mano se dirigio a mi polla, la cogi fuerte por la base. Apretando tanto que vi como se hinchaba la mas de media polla que no quedaba cubierta por mi mano, vi como enrojecia, como sus venas se hinchaban, como bombeaba salvajemente. Tu comenzaste a lamer la punta de mi polla, comenzaste a lamerla despacito, pero con fuerza. Empece a mover mi mano, recorriendo toda mi polla, recorriendo todo el tronco de mi polla desde la base hasta el capullo, cerrando alli la mano para acariciar asi todo mi glande. Ahora abriendo tu boca, tus labios en forma de O, comenzaste con el glande y seguiste hacia dentro, poco a poco ibas metiendola toda en tu boca, llegando a tu garganta, llenandote de mi, rozando, mientras te penetra, con tus preciosos labios rojos. Llegas al final, toda mi polla dentro tuyo, sin poder respirar, sintiendola palpitar en tu garganta, mientras las comisuras de tus labios se inundan de babas tuyas y flujos mios que no tenian espacio en tu boca, sigues comiendo mi polla mientras tus manos me agarran del culo, ahora puedes hacer fuerza, entrar y salir, mis movimientos de pelvis me dan la sensacion de que estoy follandote la boca, y me encanta. Mi mano cada vez va mas rapido masajeando mi polla, hinchada y a punto de reventar mientras mi otra mano sigue jugando con uno de mis duros pezones. Tu boca y mi pelvis en movimientos acompasados, cada vez mas rapidos, hacen que note como la leche sube por toda mi dura polla, recorriendo tu boca desde los labios hasta la garganta, aprovechas ese momento para cogiendote fuerte de mi culo, insertarte por ultima vez mi polla hasta el fondo, hasta el fin de tu garganta, al mismo tiempo que mi polla escupe toda la leche alli, en el fondo de tu garganta, llenando todo tu cuerpo de mi.
Mis dos manos estan llenas de mi semen, apoyado contra la pared de la ducha, el agua sigue recorriendo todo mi cuerpo, escurriendose desde mi pelo.

Poco a poco

Al principio, solo palabras, palabras sensuales, palabras que te acarician, te besan, palabras que te penetran y te llevan al orgasmo, palabras que te hacen el amor.
Despues sensaciones, la sensacion de su imaginación, de su cuerpo placentero, la sensacion de una mente llena de misterios, llena de tesoros por descubrir, sensaciones sexuales, sensaciones salvajes, sensaciones provocativas, sensaciones irreprimibles.
Más tarde imaginación, imaginar su pelo suave, sus labios carnosos y apetecibles, imaginar sus pechos erguidos de duros pezones.
Luego sentimientos, sentimientos irrefrenables, sentimientos de enlace, sentimientos de deseo, de pasion, sentimientos desbocados, innegables, sentimientos lujuriosos, animales, sentimientos de necesidad.
Por ultimo, sus formas, sus preciosos ojos verdes, su largo pelo castaño, sus apetitosos labios, rojos labios lascivos. Su cara, sus facciones afiladas, su sublime belleza impresa en la retina de mis ojos, mirandome, fijamente, con expresion altiva.
Nunca tuve tan cerca el deseo...

jueves, septiembre 30, 2004

Oshyo

Ibamos en el coche, besandonos en cada semaforo, su mano entre mis piernas mientras conducia. Pasamos cerca de un centro comercial, y llego la sugerencia, la acepte, a los cinco minutos estabamos dentro, en una de esas tiendas de ropa interior femenina, una tienda pequeñita, con musica de fondo, llena de dependientas con ropa ajustada que no puedes dejar de mirar.
Dimos una vuelta a la tienda, ojeando las diminutas prendas, los dos estabamos nerviosos, no nos decidiamos, parecia que todo el mundo nos mirara, que todo el mundo supiera lo que ibamos a hacer, que todos nos vieran como unos guarros. Al fin, cogio unas braguitas rosas, con una de esas niñas orientales dibujada en el centro y fuimos a los probadores. Estaban al lado del mostrador de las dependientas, tenia un hall central grande y a cada lado un probador, pasamos al de la izquierda, era grande, una cortina negra hacia de puerta, a un lado un espejo cubria toda la pared, al fondo nada, al otro lado la pared era translucida. Al entrar ella arrojo las braguitas a una esquina, yo la agarre por la cintura, desde atras, y comence lentamente a mordisquear su cuello, lamerlo mientras ella suspiraba, con un brazo rodeando su cintura seguia manteniendola junto a mi para que notara en su culo como iba aumentando el tamaño de mi polla, con el otro desabrochaba su camisa y bajaba su sujetador dejando sus tetas al aire. Mientras yo apretaba sus tetas entre mis dedos y besaba su cuello, ella comenzo a subirse la falda hasta la cintura, se bajo el tanga mas allá de la cadera y dejo que se deslizara por sus piernas. Girando la cabeza para encontrarse conmigo dijo con voz entrecortada, follamé, follamé, follamé...
Comencé a sacarme la polla, estaba dura, caliente, tenia el glande humedo de la excitacion, mientras, ella se habia inclinado hacia el espejo, apoyando las dos manos en él, dejando su culo a la altura perfecta, mostrandose ante mi. Cogi mi polla con una mano mientras la otra me esperaba abriendo su jugoso coño. Cuando noté sus labios besar mi hinchado capullo la cogi de la cintura con las dos manos y lentamente la penetré mirando al espejo, viendo como cerraba los ojos y se mordia los labios para no hacer ruidos que pudieran delatarnos. Empece a acelerar mis movimientos, entraba suavemente llevada por todos los flujos que su coño chorreaba, asi que comence a follarla con bruscos movimientos de cintura mientras miraba en el espejo, podia ver su cara, su cara de placer, y sus tetas, sus tetas balanceandose...

miércoles, septiembre 29, 2004

Miradas

Nuestras miradas se cruzaron en medio de enormes salas llenas de gente contemplando pinturas.
Fueron unos segundos de ojos abiertos, seguidos por una pequeña sonrisa dibujandose en sus labios. No tendria más de dieciseis años, pero su cara dulce me buscaba entre la gente, ocultandoselo a la amiga que le acompañaba. De igual forma la buscaba yo entre cuadros intentando disimularlo ante mi novia. Solo estabamos nosotros dos en aquel museo, y toda aquella gente se convirtió en simples obstaculos para volver a encontrarla y perderme en la belleza de su mirada. Cada vez que nuestras miradas coincidian compartiamos caricias, compartiamos besos, solo con nuestros ojos. Los suyos, rasgados, me desnudaron, y suavemente me acariciaron mientras sus labios se fundian con los mios.
Nuestras miradas se cruzaron en medio de enormes salas llenas de gente contemplando pinturas.

martes, septiembre 28, 2004

Familia

Yo no tendria más de once o doce años, ella dieciseis o diecisiete. Era morena, de largo pelo liso, ojos grandes y oscuros, enormes pechos, siempre sonriendo.
Alguna vez nuestras dos familias coincidian bajo un mismo techo para pasar un fin de semana, esas noches yo no podia dormir, pasaba toda la noche pensando en mi prima, me masturbaba pensando en ella, pensando en que acudia a su habitacion cuando en la casa todos dormian, lentamente, sin hacer ruido, hacia girar el pomo y abria la puerta, la oscuridad dominaba la habitacion y solo un rayo de luz que se colaba por la puerta iluminaba sus pies. Doy un paso más y cierro la puerta a mis espaldas, mis ojos poco a poco se acostumbran a la oscuridad y me dirijo entre sombras hacia la cama, esta tapada con una suave sabana, duerme boca abajo, asi que retiro lentamente la sabana y contemplo el camison blanco que la cubre, y transparentandose, el tanga que se oculta en su culo. Con el dorso de mi mano comienzo a acariciar sus piernas, tan levemente que ni tan siquiera lo noto, al llegar a la altura del camison introduzco la mano por abajo, ahora ya con la yema de los dedos acaricio su culo, suspira, mi corazon se revoluciona, se mueve, doy un paso atras y se gira, sus ojos siguen cerrados, ahora veo sus enormes tetas, timidamente tapadas por el camison, sus oscuros pezones transparentandose a traves de él. Vuelvo a recuperar el paso perdido y mis dedos por encima del camison se dirigen hacia sus pezones, los acaricio y noto como reaccionan endureciendose.
Mi mano libre se dirige hacia mi bragueta, la desabrocho y voy en busca de mi polla, de un rapido movimiento la saco, la aprimeto entre mis dedos, miro sus ojos cerrados, sus labios carnosos, me acerco más a ella, a su cara, y con cuidado acaricio su mejilla con la punta de mi polla, empiezo a masturbarme, ahi, al lado de su cara, ahora he pasado de acariciar suavemente sus pezones a aplastar sus tetas entre mis manos. Sigue con los ojos cerrados, pero comienza a acelerarse su respiracion, sus ojos cerrados, sus labios abriendose, me quedó paralizado, ponte encima mio y follame...

lunes, septiembre 27, 2004

¿Azul o verde?

Un pañuelo de seda azul apresa mis muñecas alrededor del respaldo de la silla. Su mirada lasciva y sus leves mordiscos del labio inferior me hacen desearla aun más, mientras se acerca a mi, mis ojos se fijan es sus grandes pechos, cubiertos por un bonito sujetador negro, sus manos rodean mi cabeza con otro pañuelo de seda azul, lo anuda en mi nuca, no veo nada. Ahora solo recuerdo, recuerdo su pelo castaño, rizado. Noto su respiracion cerca de mis labios, noto el calor que su cuerpo desprende justo antes de que su lengua penetre en mi boca lamiendo mis labios. Recuerdo sus grandes ojos oscuros, recuerdo unos labios sensuales. Su lengua juega con la mia y de golpe desaparece. Recuerdo sus pechos balanceandose mientras se acerca a mi. Sus manos acarician mis pechos, sus dedos apresan mis pezones, los noto endurecer, huelo su perfume, dulce y amargo al mismo tiempo, ahora es su lengua la que noto, noto como comienza a rodear uno de mis pezones con la puntita, ahora toda su lengua lame mi pecho. Noto sus manos en mis piernas, estan calientes, todos mis musculos se tensan cuando su manos descienden por la cara interior de mis muslos, la ereccion de mi polla cada vez es mas potente, noto que algo la rodea, no son sus manos, es seda... otro pañuelo de seda, quizá azul, quizá verde. Envuelve mi pene en el pañuelo y estira de los dos cabos, la presion se ejerce en la base, noto como cada vez la tengo más hinchada, la imagino grande y roja, con las venas hinchadas y palpitando, es como la siento mientras ella comienza ahora lentamente a subir y bajar el pañuelo a lo largo de mi polla, rozandolo contra mi polla, la sensacion me desborda, tengo los ojos cerrados pese a que el pañuelo no me permite ver la luz, noto como mi polla se llena de leche, noto como toda se dirige al capullo, mis jadeos ahogan los suyos, ahora noto su respiracion, se acerca a mi oido, y entre suspiros y respiracion acelerada me dice No te dejaré que te corras. Esas palabras me penetran, esas palabras me follan la mente, mi corrida es inevitable...
Pero el pañuelo deja de moverse, tengo mil sensaciones a lo largo de mi cuerpo, pero todas son ausencias, recuerdos, ella no esta, no la intuyo, no se lo que ha pasado. De pronto oigo jadeos a mi izquierda, oigo la friccion de unos dedos en su coño humedo, su perfume dulce y amargo se mezcla con el olor del humo del cigarro al que le da una calada. La imagino sentada en la cama, masturbandose mientras me mira en mi estado indefenso, mi imaginacion se reafirma por sus jadeos, cada mez mas intensos, por el sonido de friccion de sus dedos en un coño chorreante, mi polla sigue erecta y palpitando, sus jadeos se confunden con los mios. Mi cuerpo se llena de sensaciones, ahora ella grita, unas gotas de mi semen caen en su pañuelo azul o verde...

viernes, septiembre 24, 2004

Si fuera al lavabo...

Confio en que nadie me vea entrar, abró la puerta, ahí estas, esperandome, con las bragas a la altura de las rodillas, tus piernas ligeramente arqueadas, una mano se pierde entre tus piernas, me miras, sonries, me acerco.
Sin decir nada me arrodillo ante ti, a escasos centimetros tengo tu coño, tu mano se aparta de alli, esta humedo, lo huelo, quiero saborearlo, mis manos te agarran de los gluteos, te acerco a mi, cogida por el culo, y con la lengua acaricio tus labios, de arriba a abajo, despacio, con la punta de la lengua, los noto carnosos, calientes, mi lengua ahora se esconde entre ellos, y se mueve en circulos dentro de ti, rozando los laterales, limpiandote, saboreandote. Noto como tus fluidos se deslizan por mis labios, por mi barbilla, recorren el cuello, llegan hasta mi pecho, ojala pudiera bebermelo todo, pero no dejaré que ninguna gota se pierda, me incorporo, y eres tu quien primero de mis labios, y lentamente bajando por mi cuello de mi pecho, limpias toda la melaza dulce y acida que salio de tu coño, mientras lo haces, mi vientre se aproxima al tuyo, mi mano en medio consigue que mi polla entre en ti, aprieto el culo, cogiendote de la cintura junto mi pelvis con la tuya, y tus jadeos son ahora más pronunciados, mi polla atraviesa tus labios y sigue penetrandote, esta dentro de ti, hinchada, dura, palpitando, te noto toda, por dentro, te noto penetrada, ahora tengo toda mi polla dentro de ti, ahora soy todo tuyo.

Dolor

Ayer volvio a ocurrir, la causa, una tonteria, la discusion, igual que siempre.
Comenzamos a dar vueltas, vueltas sobre las mismas cosas, circulos y circulos sobre el mismo sitio, cada vez el centro de la discusion estaba más lejos, más alto, más inalcanzable, porque a cada paso nos hundiamos más, cada vuelta haciamos más hondo el camino, nuestros pies quitaban la tierra, la arrojaban a uno y otro lado, asi, hundiendonos, haciendo un surco en nuestras pieles, ayer volvio a ocurrir.

jueves, septiembre 23, 2004

Despierta, soñé contigo

Conduzco por una avenida, voy rapido, adelanto coches a izquierda y derecha, los veo pasar, perderse a mis lados, estoy nervioso, y cuando estoy nervioso mi coche va mas rapido.
Hemos quedado a las ocho menos cuarto, en la estación. Estoy a punto de llegar, mis manos me sudan en el volante, noto palpitar mi corazon, más fuerte cuanto más me acerco a la estación.
Te veo, eres tu, tal como te imaginé, llevas una chaqueta negra, un vestido corto, medias oscuras, eres preciosa, intuyo una sonrisa en tus labios cuando me reconoces bajando del coche, sonrio. Me dirijo hacia ti y solo un hola sale de mis labios, te lanzas hacia mi, me abrazas, mis brazos te rodean. Me gusta sentir tu cuerpo contra el mio, noto en mi tus pechos, noto como palpitan, estas nerviosa.Te miro a los ojos, cuantas cosas nos decimos en esa mirada. Subimos al coche, mi coche vuelve a ir rapido, cruzamos calles y avenidas, pronto hemos llegado, vemos la playa desde la ventana, oimos el sonido de las olas. Sonries, te pregunto que piensas, y siento como mi corazon para en seco cuando oigo tus palabras... En que me muero por darte un beso... me acerco, cuando mis labios acarician los tuyos mi corazon vuelve a moverse... son besos cortos, humedos, son besos excitantes... se enlazan nuestras lenguas, se enlazan nuestras manos, no oigo nada, el mar se calló, estamos solos, solos en el mundo, unidos en un beso.
Estamos en la cama, seguimos besandonos, no lo hemos dejado de hacer desde que nuestros labios se juntaron, ahora tus manos acarician mi pecho, desabrochan mi camisa, mis manos acarician tu suave cuello... tus labios descienden por el mio, llegan a mi pecho desnudo y lo llenan de pequeños besos.
Estoy desnudo, y mi cuerpo lleno de besos, ahora besas mi vientre, mientras, acaricias mis muslos, tus manos se dirigen hacia dentro, y se encuentran con tu boca besando mi polla, la sujetas con las dos manos, esta dura, caliente, palpita... la introduces en tu boca, oigo como gimes mientras entra y sale de tu boca. Mis jadeos son intensos, mi cuerpo esta en tension, levantas la cabeza, me miras, sonries...Me levanto, te levanto. Lentamente, mientras beso tu cuello, mis manos deslizan tu vestido hacia abajo, mis besos bajan junto con el vestido, descubro tus pechos, atrapados por un sujetador negro, suspiro al verlos, tu ries, tu vestido sigue descendiendo, mis besos tambien, beso tu ombligo, ya arrodillado ante ti... tus braguitas son negras, un beso se pierde en ellas... las retiro, mi lengua empieza a acariciarte, entre el vello, buscando una apertura donde perderme, siento como la lengua separa tus labios, al mismo tiempo en que un pequeño grito tuyo acompaña a tus manos en mi cabeza, siento como te aprietas contra mi lengua...tus jadeos son cada vez mas intensos, mi saliva se confunde con tus fluidos... me levanto, me miras, tu sonrisa ahora es salvaje, es una sonrisa de gusto, es una sonrisa muy sensual, nos miramos a los ojos, y volvemos a besarnos como en la estacion, volvemos a estar solos en el mundo, mis labios en los tuyos, tu lengua en la mia, nos arrojamos a la cama, mi cuerpo desnudo roza con el tuyo, tu piel acaricia la mia...
Nunca olvidaré tu grito cuando mi polla te penetró.

miércoles, septiembre 22, 2004

Pensando en ti

La imagino sentada en el bar fumando, esperandome, cruzada de piernas, con minifalda que me permite comtemplar sus bonitos muslos. Da una calada a su cigarro y levanta la vista, me ve, sonrie. Una de mis manos a llegado a mi polla. Sonrie y expulsa el humo hacia arriba, me fijo en sus labios pintados mientras lo hace. Me acerco a ella y le doy dos besos, noto que sus besos en las mejillas son humedos, sensuales. Con dos dedos acaricio mi glande despacio, lo aprieto, lo siento hincharse.
Me siento junto a ella, hablamos, no dejo de mirar sus pechos, totalmente cubiertos pero enormes, voluptuosos, llaman la atencion de todos los que entran al bar. Ella se da cuenta de donde estoy mirando, sonrie. He cogido mi polla fuerte con una mano, desde la base, y la aprieto, me gusta sentir como se hincha, como palpita. Ella me pregunta si me gustan sus pechos. Asiento, se muerde el labio inferior, me pone una mano en mi pierna, y se acerca a mi, siento sus labios en los mios, es un beso corto, labios con labios, son carnosos, me encantan. Mi mano se mueve rapidamente, de arriba a abajo, mi polla esta dura he hinchada, comienzo a jadear, mi otra mano juega con uno de mis pezones. Despues del beso en la mejilla sus labios se dirigen a mi oido, me pide que la acompañe, se levanta y se dirige hacia los servicios, voy detras. Su culo es grande, blando, perfecto para aplastar, morder. Noto como ya no puedo más, mi polla se calienta más y más, noto como va a empezar a escupir leche. Entramos al servicio de mujeres, no hay nadie, se quita la camiseta, sus dos enormes tetas estan aprisionadas por el sujetador, se lo quita, sus pechos caen, son gigantes, me pide que me arrodille con la espalda en la pared. Lo
hago. Meneo mi polla con fuerza, muerdo mis labios, gimo, estoy sudando. Se acerca, y apretando sus tetas desde los lados, las restriega en mi cara, abro la boca, intento meter en ella todo lo que puedo, noto sus tetas apretando mi cabeza contra la pared, me grita que se las
coma, me grita que lama sus pezones. Sus tetas me ahogan. Estoy perdido entre ellas.
Noto la ascension, y mis musculos se tensionan, comienza a salir, un gran chorro primero, luego dos, tres espasmos, con gotazos que recorren mi mano, caen en mi vientre.
La imagino sentada en el bar fumando, esperandome...

martes, septiembre 21, 2004

Cantabria

El norte tiene algo especial.
Era a principios de agosto, estabamos a unos 13 o 14 grados y habia llovido, paseamos por montes espesos, frescos, llenos de vida. Llegamos al pequeño hotel en lo alto de la montaña, nuestros pies estaban cansados, nuestras piernas agotadas. Despues de una relajante ducha y ropa comoda, bajamos al restaurante, no recuerdo que comí, si recuerdo la conversación, divertida, interesante, como siempre con ella.
Despues de la cena subimos a la habitación, en el ascensor nos habia dado tiempo a saborear nuestros labios. Al entrar la arroje en la cama y fui tras ella, sus besos eran salvajes. Mis manos recorrian su cuerpo por encima de la ropa, sus besos me tenian hechizado. No queria desnudarla, me arrodille a los pies de la cama, sentada en el borde abrió las piernas, subí su falda hasta la cintura, sus labios gruesos se marcaban en sus bragas de color morado que se oscurecian en el centro por la transparencia de su vello, comencé a lamerla sin quitarle las bragas, al humedecerse se transparentaban más. Sus gemidos eran de perra en celo, eso me excitaba mucho más. Las finas paredes del hotel aseguraban que nos oyeran en varias habitaciones. Mis lamidos ahora eran mordiscos, sus bragas habian comenzado a rasgarse, mis manos sujetaban con fuerza sus muslos. Sus manos acariciaban mi cabeza al principio, pero al tiempo que la intensidad de sus gemidos crecia, aumentaba la presion que sus manos ejercian en mi cabeza contra su coño. Mis dientes despedazaron sus braguitas que aparté a un lado, saciaba mi sed bebiendo de ella, cuando noto mi lengua dentro suyo sus gemidos pasaron a ser gritos, comenzó a retorcerse tirada en la cama, me pedia que la follara, pero yo tenia hambre, queria comer todo lo que ella pudiera darme, mi lengua se movia despacio primero, rapido despues, nuevamente despacio, pero siempre dentro de ella, saboreando cada rincon, bebiendo cada gota que me encontraba. Gritó, gritó muy fuerte, y se tensaron todos sus musculos, notaba sus ingles duras, tensas, un gemido leve, una respiración acelerada.
Mi boca saboreo todo su orgasmo.

lunes, septiembre 20, 2004

La vi

Mientras su mano esta en mi mano, mientras le digo unas palabras de cariño, mientras estoy con ella veo...
A lo lejos una cara que se gira, unos ojos que desaparecen, una expresion conocida. El pelo en el que tantos dias hundi mi nariz para no olvidar ese perfume. La camiseta morada que tantas veces quite para contemplar sus pechos. Las manos que forjarón mi cuerpo, la cara que me acompañaba en mis sueños, los ojos que me dijeron que querian pasar toda la vida conmigo, los labios que besaron mi corazón. La mujer de mi vida.
A lo lejos la vi, una expresion conocida.

viernes, septiembre 17, 2004

Amigos

A partir de entonces sus llamadas eran aun más informales, me dijo que le gustaba mi voz, me dijo que le gusté cuando me vio, me dijo que queria quedar conmigo.
No tardamos en quedar, no hacia ni un mes desde la primera llamada de telefono y alli estabamos, juntos, en mi coche, charlando.Ella fumaba lentamente un cigarro, mientras, yo no podia dejar de mirarla, la forma de sonreir, como aparecia su sonrisa por la comisura de sus labios, y poco a poco le iluminaba toda la cara. Su forma de moverse, de humedecerse los labios cuando pensaba como decirme algo. Sus manos, como me tocaban levemente, pero hacian que toda mi piel se estremeciera.
Me pidio que la besara.Mis labios sentian los suyos, su lengua vino a llevarse la mia. Sus manos acariciaban mi pecho, las mias solo su cara, su cuello.Aquella noche soñe con ese beso. No he vuelto a quedar con ella. Tenia 35 años, estaba casada, tenia dos hijos, y despues de aquel beso me dijo que estaba enamorada de mi.
Ahora somos buenos amigos.

jueves, septiembre 16, 2004

En el trabajo

Casi todas las mañanas recibia una llamada suya para consultarme algunas dudas. Su voz era suave, sincera, caliente, era una de esas voces que te relajan, que te hacen sentir bien.
Hablabamos de temas laborales, pero no pasaron muchos dias y la confianza entre nosotros nos permitio preguntarnos cosas personales. Recuerdo sus risas al otro lado del telefono.
Despues de quince dias hablando casi todas las mañanas, llego el momento de vernos, yo tenia que dar una conferencia y ella estaba invitada por mi empresa, aquel dia no deje de mirarla, venia con un traje blanco, con rayas verticales, falda por encima de las rodillas, unos labios sensuales, era morena, con el pelo corto. Mis palabras sobre la conferencia se fundian con mis pensamientos, encontrarnos en el servicio, besar sus labios, comer de su boca, acariciar su pelo, apretarla contra mi, desnudarla y lamer todo su cuerpo. No recuerdo ni que dije en aquella conferencia, si recuerdo que al terminar estuvo fria, vino, se presento, me dio la mano, me dijo que habia estado muy bien, se fué...
Al dia siguiente recibí una nueva llamada suya, temas laborales. Pero cuando habiamos terminado me sorprendieron unas palabras al otro lado del telefono ¿estas casado? ¿tienes pareja? Conteste con un No. No sabia que mas añadir, no sabia que podia decir. En ese momento volvi a oir algo al otro lado del telefono, me decia Menos mal, porque esta mal que intente ligar contigo estando casada, pero peor estaria si lo hiciera estandolo tu tambien.
No supe que decir.

martes, septiembre 14, 2004

Cosas que no comprendo

No comprendo...
...que tu chica te hable de sus antiguas relaciones.
...que tu chica te pregunte por tus antiguas relaciones.
...que tu amigo te pregunte si te parece que su chica esta buena.
...que tu novia piense en el futuro a las tres semanas de estar juntos.
...que una mujer te pregunte si algo le queda bien.
...que una mujer te pida que le ayudes a elegir y elija lo contrario a lo que le aconsejas.
...a las mujeres que dicen que nunca se han masturbado.
...a las mujeres que estan obsesionadas con un famoso, actor, deportista... (o varios, o todos) .
...a los hombres obsesionados con una famosa, actriz, modelo... (o varias, o todas).
...a las mujeres que no se arreglan en la primera cita.
...a los hombres que no se arreglan para su chica.
...que tu novia piense que te gustan más otras chicas.
...a las mujeres que se lian con los tios por su físico sin mantener una conversacion de más de un minuto y se quejan de ser tratadas como objetos y no encontrar un buen chico.
...a los hombres que buscan novia cuando estan solos y cuando tienen novia buscan ponerle los cuernos.
...a los hombres que se creen que cuando una chica dice "no" quiere decir "si".
...a los hombres que no escuchan a las mujeres y dicen que no las comprenden.
...a las mujeres que no te escuchan.
...que la novia de mi amigo sea especialmente cariñosa conmigo.
...que el novio de la hermana de mi novia sea especialmente cariñoso con mi novia.
...que amigas de mi ex se me insinuen cuando se enteran que lo hemos dejado.
...a las personas envidiosas.
...que me leais.

Con cuidado

Un coche, en un playa, una noche de invierno, fuera la temperatura es de unos seis, siete grados. Dentro del coche hace calor, estamos los dos desnudos, sudando, jadeando. Aun asi se puede oir el murmullo del mar bañando la arena.
Mientras, sus manos suaves, de largas uñas acarician mi pecho, yo me dejo llevar, cierro los ojos, ella lame mi ombligo, desciende poco a poco hasta llegar a mi polla, la coge con miedo, como si fuera un fragil jarron de cristal. Acerca su boca y con la lengua la lame despacio, muy despacio, con delicadeza, todo mi cuerpo se estremece, mi polla esta muy hinchada. Su forma de tocarla es leve, practicamente no noto su mano en mi polla, le digo que apriete, que la coja con las dos manos, tiene miedo de hacerme daño, al fin decide metersela en la boca, es tan dulce, lo hace con tanto cuidado...
Mi polla esta a punto de reventar, le miro a los ojos, me encanta ver sus ojos en ese momento, ojos lascivos, me excito más, no para de meterla y sacarla en su boca de forma desenfrenada, es como si se hubiera vuelto loca.
Noto como mi polla se calienta, como algo caliente la recorre hacia el final, la aparto de su boca y alli, entre mis manos, acaba todo.

lunes, septiembre 13, 2004

Deseo

Me miraba sin parpadear, una sonrisa en sus labios se confundia con la mirada de odio de sus ojos.
Durante muchas noches lo único que aparecia en mis sueños era su figura, sus enormes senos, su suave cabello que le caia hasta la cintura.
Durante muchos dias lo unico que ansiaba, lo unico que queria, era tenerla entre mis brazos. Besarla, lamerla, acariciarla. Entonces sus ojos eran la imagen de la lujuria y sus labios eran apetitosos, ni sonrisas ni odio. Entonces todavia no la habia poseido.
¿Por qué ella es la imagen de lo que yo siento?

viernes, septiembre 10, 2004

Con ellas

La chica era negra, muy delgadita, con unos pechos pequeños, rematados con unos duros pezones aun más oscuros que su piel. Parecia obsesionada con los pechos de la rubia, la entiendo, eran enormes, duros, empinados. Asi que no dejaba de chuparselos con sus finos labios, apretarselos con sus manos de largos dedos y uñas de dimensiones exageradas, rozarlos con todo su cuerpo oscuro.
Mientras, la rubia tenia entre sus dos manos la polla, la lamia, lenguetazos animales en el capullo rojo, hinchado y lleno de flujos, no solo propios, sino tambien de ellas tres.
La tercera era una morena, me tenia hipnotizado su pelo, largo hasta la cintura, le daba un aspecto salvaje, con sus ojos verdes y rasgados. Era de pómulos muy marcados, rasgos afilados. Intentaba robarle segundos de polla a la rubia, sus lametazos eran menos salvajes, pero más intensos, si podia se metia la polla hasta la garganta, pero era poco tiempo el que podia disfrutar de ella antes de que la rubia volviera a la carga.
Yo, mientras, me fijaba en la diferencia del rasurado de sus coños, la negra con una pequeña linea vertical que adornaba su pequeño coño prieto, la rubia totalmente rasurada dejaba al descubierto un coño de enormes labios, gordos y apetitosos, la morena no estaba rasurada, al contrario, tenia el coño oculto en el abundante y alborotado pelo oscuro.
La polla hinchada, enorme, palpitando, estaba apunto de regarlas a las tres. Pero no dejaban de lamerla y apretarla entre sus manos, la negra se dio cuenta, dejo las descomunales tetas de la rubia y se acercó. En ese momento empezó a salir toda la leche caliente y espesa, derramandose primero en los gruesos labios pintados de rosa de la rubia, luego la polla comenzó a escupir flujos dentro de la boca de la morena, la delgadita negra le comia los labios a la voluptuosa rubia compartiendo esa dulce leche en sus babas, mientras, la morena limpiaba a lametazos la polla ya menos hinchada...
Yo me corrí en mis manos.
Una buena escena, pero, como siempre, no habia podido ver por completo la pelicula, nunca he podido acabar ninguna, pero empezar he empezado muchas, no como el 99% de la gente, que dice no haber visto nunca ninguna.

Mi primera vez

Tengo vagos recuerdos, no tendria más de ocho o nueve años, creo que fue un mediodia, habia acabado de comer, todavia faltaba un rato para ir al colegio, mi madre seguia en la cocina. Yo, en mi habitación, tumbado en la cama, empecé a frotarme, no utilice las manos para nada, solo me hizo falta una cama donde restregarme, como un perro frotandose contra el suelo, cada vez más rapido, sin pensar en que mi madre podria entrar y descubrirme en una posición de imposible explicación.
Asi me masturbe por primera vez.

jueves, septiembre 09, 2004

Misterio

Han pasado dos años desde entonces, era una noche de viernes de comienzos de septiembre. Habia salido un rato con mi novia, el reloj no habia marcado todavia las tres de la mañana cuando la llevé a su casa, despues me dirigí hacia la mia, estaba detenido en un semáforo, cerca de una zona de pubs y discotecas. Una chica me miraba, yo a ella.
Era morena, pelo por la cintura, oscura de piel, labios carnosos, iba con un pantalón vaquero que apretaba su culo haciendolo muy apetecible. Una blusa azul con escote mostraba gran parte de sus enormes tetas.
Baje la ventanilla, se acercó, le dijé si queria que la llevase a alguna parte. Asintio y a los treinta segundos tenia a su amiga sentada detras y a ella al lado mio. Su amiga era aún más espectacular, negra, pelo negro larguisimo, ojos enormes, vestía con una blusa y pantalon negro, las piernas eran de vertigo, el culo de anuncio.
Por el camino se presentaron, eran brasileñas. La amiga no sabia hablar español, ella lo hablaba bastante bien, llevaba aqui tres meses. Pronto comenzó a caldearse la conversación, su mano ya estaba en mi pierna, la tension subia por momentos, cuando llegamos a su casa me invito a subir.
Entramos, la amiga se despidio, se iba a dormir, ella me metio en su habitación, comenzamos a besarnos, a comernos las bocas mutuamente, de pie, ella un par de centimetros más alta que yo, hasta que se quito los zapatos, ahora era yo más alto, seguiamos lamiendo nuestras bocas mientras la cogia de la cintura y la apretaba hacia mi, ella me quito la camiseta y su lengua se perdio en mis pezones, yo amasaba sus enormes tetas por encima de su blusa, se arrodilló ante mi y comenzó a desabrocharme el pantalón, yo cerré los ojos, respire profundamente.
Sacó mi polla de mis calzoncillos, ya estaba dura, cogiendola de la base con una mano apreto. Note como la sangre se concentraba en mi polla, que se agrandaba, se oscurecia y sus venas se hinchaban. Sin aflojar su mano se la metio completamente en la boca, hasta dentro, y aspiro, lamio, chupo.
Mi polla chorreaba cuando la saco de su boca, las babas resbalaban por sus labios, sus ojos estaban humedos, ahora su lengua muy despacio jugaba con mi glande, suavemente, dandole golpecitos. Se levanto, compartio sus babas conmigo en un beso humedo, y dando un paso atrás, me dijo: "He de contarte algo"
Quizá algun dia te lo cuente.

Cuerpo de Mujer

Es inevitable, no puedo resistirme, no puedo resistirme al contacto de una piel suave, tersa. O sudorosa, agitada. Tampoco puedo resistirme a sentirme acariciado por unos dedos largos y delgados, o pequeños y delicados.
No puedo sobreponerme a la vision de unos pechos grandes, redondos, imposibles de abarcar con una mano con esos pezones enormes, oscuros, de grandes aureas, o a otros pechos pequeños, puntiagudos, con pezones duros y chiquitos, como regalos escondidos en el cuerpo de una mujer. Tampoco a culos respingones y duros, esos culos que te gusta acariciar poco a poco, suavemente, o esos otros culos grandes y blanditos, esos que sientes la necesidad de apretarlos, de amasarlos.
Y los labios, labios gruesos, apetitosos, humedos, labios que te piden ser comidos, labios que esconden lenguas juguetonas, lenguas inquietas. Cuellos lascivos esperando que tus dientes los deboren, o esos hombros que hipnotizan, al descubierto, relucientes, suaves...
Todo yo me excito cuando te veo.

martes, septiembre 07, 2004

Comida familiar

Despues comencé a salir con otra chica. Es mi pareja actual. Discutimos más, nos entendemos menos. No sé hacia donde vamos.

El domingo estuve en su casa, era una de esas comidas familiares con padres, abuelos, tios, primos. Todos juntos. Una de esas reuniones donde nadie se soporta pero todo el mundo esta muy feliz por estar juntos. Despues de comer, nosotros intentamos huir de esas sobremesas curiosas e indiscretas, asi que nos subimos a su habitación. Nos tumbamos en su cama y comenzó a besarme, uno de esos besos humedos, lentos, lascivos. Me excité. Una de mis manos acariciaba sus tetas por encima del vestido, mi novia tiene unas tetas grandes, redondas, y al apretarselas su escote se hacia aun más voluminoso, ella seguia comiendo de mi boca, mientras mi otra mano descendio a sus piernas, entro por bajo de su vestido y llego a su tanga, acaricie su tanga por la parte de delante, noté sus labios hinchados, muy despacito corrí el tanga a un lado y con la yema de mi dedo indice comprobé como tenia el coño. Estaba chorreando. Comencé a masajearlo. Con la otra mano bajé uno de sus tirantes y contemplé la teta que le quedo fuera del vestido, era grande y redonda, con un pezón duro, con aurea clara que ocupa gran parte de su teta. Me incliné y jugué con mi lengua en su pezón, despues lo atrape entre mis labios, comencé a mamar su teta, oia sus gemidos, ya habia introducido dos dedos en su coño hinchado y chorreante.
Oia a sus primas pequeñas al otro lado de la puerta, aumente la fuerza y velocidad de mis dedos en su coño, oia sus gemidos, oia a sus primas. Mis labios volvieron a perderse en los suyos, mis manos le bajaron totalmente el vestido, sus pechos son muy sensuales. La agarré de la cintura y me aprete contra ella, restregaba mi paquete en su coño, mis manos masajeaban, apretaban sus tetas. Mi lengua lamia todas sus babas... sus gemidos me excitaban más y más. Le baje el tanga, me quite los pantalones y con una mano se la introduje poco a poco, entraba restregando sus flujos, cerró los ojos, gemía, su pecho palpitaba, mi polla entraba poco a poco. Cuando estaba dentro aprete, me aprete contra ella, y comiendole las tetas comencé a moverme, apretaba mi culo, mi polla entraba y salia, sus jadeos aumentaban conforme aumentaba el ritmo en que la penetraba, seguia lamiendo su boca, apretaba sus tetas, una de sus primas intento abrir la puerta, comencé a follarla más rapido, salvajemente, con fuertes movimientos, ella intentaba ahogar sus gemidos, mis manos fueron a su espalda, sus tetas estaban en punta, su pecho palpitaba sudoroso, la puerta no se abria, su prima comenzó a llamar, ella gemía, con mi boca intentaba silenciarla, mi polla iba a estallar dentro suyo, notaba el calor en la punta, noté como salia todo, como mi polla escupia toda mi leche, en silencio me corrí dentro de ella al mismo tiempo que los gemidos de su orgasmo se ahogaban en mi boca.

lunes, septiembre 06, 2004

La despedida

Volviendo a mi historia, llega el momento de contar la despedida.Despues de casi cuatro años la dejé. ¿Motivos?
Monotonia.
Creo que es el comodín, creo que la monotonía carga injustamente con las culpas en muchas rupturas. Si bien es cierto que nuestra vida se habia vuelto rutinaria, que no follabamos todos los dias, en los lugares más insospechados, que practicamente todos los fines de semana eran calcados al anterior. No creo que mi decisión la tomará por haber caido en esa monotonia.
Deterioro.
Si bien es cierto que hice muchos pequeños sacrificios por ella (imagino que ella por mi también) que juntandolos se hacian notar demasiado, tampoco creo que eso me afectara tanto.
Celos.
Era muy celosa, tenia celos por los motivos más banales, casi todas nuestras discusiones en esos cuatro años (que pueden contarse con los dedos de la mano) tenian ese mismo motivo, pero yo era consciente que era fruto de su baja autoestima, debia ayudarle a subirla. Asi que no fue esa la razón de que lo dejaramos.

Estaras pensando que fue entonces. En mi cabeza me he repetido mil veces durante este año y medio que me fui porque ella se merecia algo mucho mejor, porque no se merecia que le engañaran. No se si es una excusa que utilizo para autoconvencerme.
Durante mucho tiempo lloré. Ahora en mi corazón tengo un pozo lleno de agua. Profundo. Oscuro.

viernes, septiembre 03, 2004

Me pone

A mi me pone...
- Una voz sensual
- Vislumbrar un tanga atraves del pantalon
- Las mujeres lanzadas
- Unos labios humedos
- Una mirada a escondidas
- Que jueguen con mis pezones
- Las mujeres inteligentes
- Unos zapatos de tacón de vertigo
- Los escotes
- Una polla grande, dura y rasurada
- Una sonrisa furtiva
- Unos pezones de chica marcados en una camiseta
- Las conversaciones de sexo con mujeres
- Que mis dedos desciendan hasta su coño y notarlo chorreando
- Oler un perfume que me recuerde a alguna mujer
- Una minifalda exagerada
- Una mujer fumando muy despacio
- Las palabras de Adriana
- El roce con una piel suave
- Que me leas
- Que me escribas

Atreverse

Ayer me apetecia visitar a una amiga, nos conocemos desde hace un año, pero nunca nos hemos visto en persona.
Ella es un poco especial, quizá algun dia lo cuente aqui. Es una de esas cosas que no me cuento ni a mi mismo, quizá la mas intima.
Tiene un pub en un pueblo de la costa, a escasa media hora de donde yo vivo. Este verano me acerque alli por primera vez, pero no llegue a entrar, vi desde fuera que estaba en medio de uno de sus espectaculos y no me atrevi a entrar y esperar.
Anoche estaba decidido a ir, me apetecia mucho verla. Esa chica me vuelve loco, me emborracha de sueños.
Pero tampoco lo hice, a pesar de todo lo que sabes de mi, como puedes ver la timidez me sigue acompañando.
Quizá algún dia me atreva.

jueves, septiembre 02, 2004

Conocida

La conocí en un chat, pronto nos dimos cuenta que yo habia estado en la urbanización donde ella veraneaba, me recordaba, y yo a ella, pero por diferentes motivos.
Un amigo mio era de aquella urbanización, pase las ultimas pascuas alli. Eramos jovenes, jugabamos un campeonato de futbol y el bar del polideportivo era el inicio de nuestras noches. Yo la conocia de verla por alli, en aquel bar, siempre con el marido. Era una mujer de unos 40 años, que llamaba la atención. Rubia, pelo por media espalda, liso, ojos grandes y azules, buenas medidas, era realmente apetitosa.
A mi me conocia de una noche en particular en la que la bebiba nos llevo a mi amigo y a mi encima de la barra, a hacer un streaptease, que puedo decir, eramos jovenes.
Aquella noche nadie de los que estabamos en aquel bar hubieramos pasado un control de alcoholemia, pero los recuerdos y las fotos parece que perduraron.
No tardamos mucho en quedar. Ella decia que estaba completamente enamorada de su marido, y que no le queria engañar, pero al mismo tiempo me besaba metiendo su lengua hasta el fondo de mi garganta, nunca comprendi aquel contraste.
Nunca volvi a quedar con ella.

Ayer

Ayer tenia ganas de sexo.
Quedé con mi novia a media tarde, discutimos. Nuestras discusiones son largas, en circulo, no vamos a ninguna parte, solo damos vueltas sobre los mismos temas, con las mismas palabras, con los mismos reproches...
Lo único que cambia es la excusa para que comience la discusion, ayer el motivo de la discusion eran treinta minutos, y recorrimos minuto a minuto, dedicamos horas a recorrer esos treinta minutos.
Son discusiones sin fin, sin solución, me desesperan esas discusiones. Ella quiere arreglarlo a costa de todo, yo no encuentro la solución, las palabras mágicas, yo no sé arreglarlo.
Ayer estuvimos discutiendo dos horas sobre treinta minutos.
Ayer tenia ganas de sexo.

miércoles, septiembre 01, 2004

Te necesito...

Tumbado en mi cama.
Solo llevo unos slips azules, respiro profundamente, cierro los ojos y pienso en ti...
Me acerco un dedo a la boca, lo chupo y me toco un pezon, estoy pensando en ti...
Noto como se endurece, mi boca se abre, a la espera de algo que lamer, mi lengua se siente perdida sin el contacto de otra piel, noto como mi polla esta erguida, como mis pezones se endurecen, mi culo se aprieta... te necesito...

Personas

Cuando solia entrar a los chats, la pregunta maldita era "¿como eres?", a la gran mayoria de chicas no les gustaba que lo preguntase, y solian decirme que no importaba, que no era necesario para mantener una conversación.
Yo ya sabia que no era necesario, tampoco es necesario soñar pero me gusta hacerlo...
Algunas hacian una breve descripción, muy similar unas de otras, solo variando cosas como el color de pelo o la altura. Otras simplificaban la tarea mandando su foto.
Solo unas pocas intentaban explicar a alguien que no le ha visto en su vida, como era la persona que estaba al otro lado de la pantalla, eran detalles, pero detalles que servian para soñar, mejillas sonrosadas, gran sonrisa, ojos alegres... eran descripciones geniales, poco importaba si media 1,70 o 1,55, si pesaba 50 o 80 kilos, entonces sabias que al otro lado habia una persona.